¿Te ha pasado que llegas a tu trabajo puntual y dispuesto a dar el todo por el todo, pero en un solo parpadeo te encuentras que es la hora de salida y el día no rindió para nada? Si es así estos pequeños consejos te ayudarán a mejorar tu productividad.
Quizás te parezca familiar este caso, a mí me pasó, llegué a la oficina puntual justo a las diez de la mañana, me senté frente al computador a redactar un artículo, pero en lo que dura un parpadeo, ¡era la una de la tarde!
Cerré los ojos con fuerza y los abrí de nuevo pero no había nada malo en el reloj, sencillamente me di cuenta que en las tres horas que acababan de pasar, apenas terminé un artículo que se suponía debía hacer en una hora.
Lo que sigue a continuación es una especie de espiral que termina afectando la productividad. A medida que te apresuras a terminar lo que se supone que estaría listo en la mañana, después del almuerzo, te das cuenta de esto:
Baja la calidad de tu trabajo para aumentar la velocidad; o Permaneces en la oficina más tiempo del necesario para terminar todo tu trabajo.
¡Estás atrapado entre la espada y la pared!
Es hora de actuar y romper con ese círculo vicioso y esta es la forma en que enfrenté el problema, rompí con las dilaciones y pude aumentar mi productividad.
Enfócate en la consistencia en lugar de en la cantidad de acciones.
En el libro “7 estrategias que te ayudarán a eliminar la dilación”, se planteó un punto fundamental: “Ponga más importancia en su consistencia, en lugar de en la cantidad de sus acciones”.
En lugar de tratar de hacer malabarismos con 30 tareas al mismo tiempo, pasar de una pestaña a otra y de una aplicación a otra, a cada minuto. Toma una tarea, concéntrate a realizarla hasta concluirla.
Incluso una tarea terminada es mejor que 30 tareas sin terminar. Es preferible dar pasos pequeños pero concretos hacia tu meta y quedarás sorprendido en cuánto más rápido consigues llegar.
Identifica tus horas pico y termina tus tareas importantes durante ese período.
Como señala el profesor Christopher M. Barnes, “los humanos generalmente siguen un reloj interno bastante regular llamado proceso circadiano o el ritmo circadiano”.
Cuando comienza la jornada de trabajo, generalmente nos lleva unas horas alcanzar nuestro nivel máximo de atención, que luego declina a un mínimo alrededor de las 03:00 pm.
A pesar de que podemos alcanzar un segundo pico alrededor de las 06:00 pm, éste cae rápidamente conforme avanza el tiempo, alcanzando el punto más bajo alrededor de las 03:30 de la madrugada.
Por lo tanto, debemos identificar nuestras propias horas pico (debe ser bastante similar a las mencionadas anteriormente) y asignar nuestras tareas importantes durante ese período.
Trata de terminar las tareas más mundanas como responder a los mensajes de correo electrónico en las horas de los extremos y reserva tu mayor atención para tomar decisiones importantes, redactar la defensa de tu cliente en un caso legal, escribir la entrevista que tienes que terminar antes de que termine el día, en el pico de mayor efectividad.
Elimina las opciones innecesarias para evitar esfuerzos difusos.
Habitualmente nos encontramos con numerosas oportunidades y opciones a medida que avanzamos en la vida y al igual que las empresas, cuando estamos creciendo rápidamente, tendemos a abrazar la expansión y aprovechar la mayor cantidad posible de estas oportunidades.
Sin embargo, si empezamos a tener éxito porque tenemos un claro sentido del propósito, aprovechar todas estas oportunidades terminará nublando nuestro propósito, difuminando nuestros esfuerzos y disminuyendo nuestra productividad en todos los frentes, llevándonos finalmente al fracaso.
“Si el éxito es un catalizador para el fracaso porque conduce a la búsqueda indisciplinada de más, entonces un antídoto simple es la ¡búsqueda disciplinada de menos! No sólo al azar diciendo que no, sino de manera deliberada y estratégica eliminando lo no esencial”. Greg McKeown.
Por lo tanto, para mantener la claridad y el enfoque, toma una respiración profunda y lanza lejos todas esas opciones y oportunidades innecesarias.
¡Escucha música fuerte en el trabajo!
Conectar nuestros auriculares para ignorar la charla y el alboroto en la oficina se ha convertido en una práctica común para nosotros en esta época, sin embargo, es posible que nunca hayas notado que la música que escuchas también puede afectar directamente tu rendimiento laboral.
“La ira enfoca nuestra atención en las recompensas, aumenta la persistencia, nos hace sentir en control y más optimista sobre el logro de nuestros objetivos”.
En un experimento realizado por Maya Tamir y sus colegas, los participantes estuvieron expuestos a la música enojada antes de un juego de disparos agresivos. Inducir su cólera mejoró realmente su rendimiento en el juego.
Aunque tu trabajo puede ser un poco diferente a un juego de computadora que implica una gran cantidad de acción, creemos que la música sí puede darle un gran impulso a la productividad.
Asocia tu trabajo con algo que amas.
Según Dan Ariely, él conecta un ritual que él ama, “el café de la mañana con la escritura”, así que aunque la escritura pudiera ser una tarea difícil en algunas épocas, seguiría gozando de todo el proceso de beber café y de escribir.
Podría ser cualquier cosa, desde escuchar cierta banda sonora hasta comer esa deliciosa rosquilla que venden en la tienda abajo.
Cuando combinas la tarea que requiere mayor productividad con algo que amas, aseguras la máxima atención y seguridad a tu trabajo.
Toma un descanso y recárgate en la oficina.
«La Resiliencia es cómo se recarga, no cómo aguantas». Shawn Achor.
Tanto como nos gusta ser el espartano que podría soportar un centenar de heridas y aún seguir luchando, la investigación ha demostrado que el método tradicional de seguir esforzándonos, en vez de tomar un pequeño descanso, genera pérdidas por $62 mil millones al año en las empresas debido a la baja productividad.
Sorprendente, ¿no? Por lo tanto, es crucial tomar un descanso y recargar en la oficina para que podamos trabajar de manera más eficaz y eficiente después.
Puede ser tan simple como dar un paseo por el parque después del almuerzo, en vez de mirar fijamente la pantalla del computador para comprobar las actualizaciones de tus redes sociales.
