En nuestras vidas no deberíamos lamentarnos por cosas que hicimos o las que dejamos de hacer, sin embargo hay cosas que de haberlas sabido antes, quizás hubiésemos tomado otras y mejores decisiones.
A lo largo de nuestra existencia nos nutrimos de experiencias y la sabiduría que nos dejan nuestras acciones, pero a veces pasamos por la vida sin tener plena consciencia de las situaciones y las relaciones en que nos involucramos, hasta que alcanzamos un punto de crisis que nos hace cuestionar si verdaderamente hicimos o apreciamos las cosas en toda su extensión.
¿Cuántas veces has pensado que de haber sabido algo en tu juventud, habrías tomado otra decisión?
Nos sentimos abrumados por la culpa, pensando que quizás nuestra vida hubiera tomado un giro diferente o simplemente habríamos pasado por nuestra existencia con una mentalidad más informada y otra perspectiva ante los retos.
Tomando en cuenta esta situación te presentamos 7 lecciones de vida que cambiarán tu perspectiva y mentalidad para mejorar tu existencia, llenándola de plenitud y felicidad.
Estar presentes aquí y ahora
Pasamos tanto tiempo recordando el pasado o planificando nuestro futuro que nos olvidamos de experimentar el presente.
El momento actual es lo que realmente está sucediendo, La felicidad sólo puede existir en el ahora: el pasado se ha ido y el futuro aún no ha llegado, así que el momento presente es todo lo que tenemos.
Nuestras mentes tienen el hábito de correr a cien kilómetros por hora y esto significa que rara vez estamos en el aquí y ahora, trata de detenerte y mirar a tu alrededor, ver lo que está sucediendo, toma conciencia de donde estás y lo que haces justo en este instante, o simplemente concéntrate en sentir tu respiración.
Una vez que logres esto, tu mente comenzará a abrirse y apreciará el entorno que te rodea e incluso comenzarás a sentir que el tiempo ya no se te escapa.
No rijas tu vida por lo que piensas que debes hacer
La sociedad o las expectativas de nuestra familia tienden a hacernos pensar que hay cosas que debemos hacer, como ir a la universidad a obtener un título, cuando mi vocación está centrada en otra área.
Esto nos impulsa a abandonar nuestros sueños porque creemos que siguiendo la corriente, conseguiremos un mejor trabajo o ganaremos más dinero y terminamos frustrados haciendo una labor que no disfrutamos o nos llenan de pesar.
En definitiva asumimos que es nuestro deber complacer a nuestros padres o la familia o incluso a nuestros amigos, pero ¿realmente necesitamos su aprobación para vivir nuestra vida?, sólo hay un camino a la felicidad y es ¡vivir tu vida como quieres y en la manera que te gusta!
Deja de limitarte por cumplir las expectativas de los demás, céntrate e vivir tu vida y la de nadie más.
No hagas las dificultades más grandes de lo que son
Nuestra mente suele trabajar en contra de nosotros a través de los pensamientos que generamos y los temores que terminan tomando el control.
A menudo hacemos los problemas mucho más grandes de lo que realmente son, todo es cuestión de perspectiva. ¿Cuántas veces has pensado en un gran negocio, pero empiezas a ver dificultades y problemas hasta que terminas abandonando la idea?
Eso ocurre porque a tu mente le gusta centrarse y explotar preocupaciones y problemas que ni siquiera existen.
La próxima vez que te suceda, tómate unos minutos para reflexionar sinceramente, ¿Realmente estas situaciones que me preocupan podrían presentarse? ¿Si llegaran a presentarse, no podré hacer nada para resolverlas? ¿Estas situaciones serán permanentes en el tiempo, en un año, cinco años, diez años? si las respuestas a estas preguntas son negativas, sencillamente no tienes nada de qué preocuparte.
Si alguna resulta ser positiva, entonces piensa en un plan para resolver el problema cuando finalmente llegue a ocurrir. Como reza el refrán, ¡No te preocupes, ocúpate!
Enfrenta tus miedos
Todos tenemos miedos, algunos justificados y otros no, pero para crecer y sacar lo mejor de nosotros debemos hacerles frente con más frecuencia.
Recuerda que muchos de tus miedos son sólo un producto de tu mente ¡En realidad no existen! Cuando empiezas a darte cuenta de esto, eres capaz de hacer las cosas que te resultan más intimidantes y atemorizantes con mayor facilidad.
En la medida que vayas venciendo tus temores, ganarás confianza encontrando una gratificante sensación de suficiencia, esto está 100% garantizado.
¡Siempre sentirás algún temor, lo importante es que no te paralices y entrenes tu mente a enfrentarlo y vencerlo con determinación!
Es mejor marchar lento, pero seguro
Cuando somos jóvenes, apuntamos muy alto en nuestros objetivos y queremos lograr todo rápidamente, eso causa frustración al no alcanzar las metas, tan rápido y fácil como esperamos.
El mundo moderno nos ha condicionado a obtener las cosas en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo la ver que las cosas no resultan tan fáciles empezamos a decaer en nuestro empeño y comenzamos a bajar el rendimiento.
El secreto del éxito es ¡dar pequeños pasos para generar grandes cambios! Nuestros objetivos están allí para ayudarnos a crecer, si las cosas suceden rápidamente no podremos experimentar los aprendizajes de la vida y beneficiarnos del sentimiento de logro que nos aportan las pequeñas victorias.
Recuerda que fijarte metas pequeñas alcanzables te ayudará a construir tus sueños y te mantendrá enfocado en la trayectoria de tus realizaciones, sin importar cuánto tiempo tardes en llegar.
Deja de asumir los pensamientos de los demás
A menudo hacemos suposiciones sobre lo que otros están pensando y asumimos que nos juzgan por nuestras acciones o por alguna opinión que hayamos podido expresar.
La conclusión es que el mundo no gira en torno a ti, cada persona que está a tu alrededor está lidiando con sus propios problemas, preocupaciones e inseguridades y las posibilidades de que al menos estén pensando en ti son muy remotas.
Así que deja de sospechar y peor aún, de asumir lo que otros están pensando, a ti n te gustaría que otros asuman lo que estás pensando, así que ¿por qué dudar de los demás?
Aprecia todo en la vida
Una de las lecciones más importantes de la vida es el aprecio. Cuanto más envejecemos, más apreciamos las cosas que nos ha dado la vida incluyendo las personas, las experiencias, las lecciones que hemos aprendido, e incluso nuestras posesiones.
Cuánto antes adquiramos éste hábito será mejor, porque la gratitud y el aprecio es la verdadera clave de la felicidad. Mientras mejor aprecies las circunstancias y las relaciones que compartes en tu vida, mayor será la iluminación de tu existencia, podrás vivir en el presente y mostrar tu agradecimiento por todo lo bueno y aquellas situaciones difíciles, que quizás te han dejado grandes aprendizajes.
Mostrar agradecimiento por las cosas, sin importar lo pequeñas e insignificantes que parezcan, es una buena forma de valorar nuestra propia existencia, la ducha que disfrutas cada mañana, la naturaleza a tu alrededor, los ratos con tu mascota, hablar francamente con las personas que te rodean, la comida, apreciar todo y darte cuenta de la abundancia de que dispones en tu vida.
Siguiendo estas recomendaciones encontrarás un nuevo y profundo significado para tu existencia, esta actitud te ayudará a trascender, estableciendo una mentalidad positiva para asumir los retos que están por venir y alcanzar una vida saludable, plena y feliz, ¡no esperes la vejez, para empezar a vivir!
