Trabajar y estudiar al mismo tiempo se ha convertido en un hecho cotidiano, bien sea porque nuestros estudiantes necesitan ayudarse con los gastos educativos o porque necesitan vincularse con el ambiente laboral.
Aunque son muchas las experiencias exitosas, también encontramos numerosos casos en los que el abatimiento y la sobrecarga terminan por derrumbar a las personas acabando tanto con una carrera universitaria de provecho, como con la oportunidad de desarrollar un puesto de trabajo.
Si estás trabajando y estudiando en forma simultánea, es importante que analices los siguientes consejos para que culmines con éxito tus metas ¡sin morir en el intento!
Organización y Disciplina
Todo proceso exitoso requiere organización y disciplina y tus estudios no son la excepción. Aunque parezca raro cuando creas un sistema puedes planificar tus tiempos de descanso y recreación, lo que te ayuda a encontrar mejores opciones para aprovechar estos espacios sin descuidar tus responsabilidades laborales.

Al principio quizás te cueste un poco acostumbrarte a seguir una rutina establecida y necesitarás establecer una agenda de horarios y tareas de acuerdo al orden de prioridad, sin embargo esta acción te permitirá establecer cuánto tiempo podrás dedicar tanto a tus labores de trabajo como al estudio y te ayudará a planificar tus compromisos como trabajos y evaluaciones.
Es importante que establezcas horarios realistas, sin sobrecargar tus días y reserves suficiente tiempo para el descanso y los imprevistos. Conociendo tus capacidades y limitaciones podrás ir adecuando tus tiempos para sacar el máximo provecho.
Utiliza “post-it” como recordatorios
Aunque parece exagerado, el uso de notas de papel en tu escritorio, computador y hasta en la nevera, te ayudará a mantener en forma visible y accesible tus compromisos y obligaciones.
Este recurso es ideal para destacar actividades importantes que debes realizar en determinada hora del día, por ejemplo llamadas telefónicas, envío de correos electrónicos o entregar alguna asignación del colegio.

Son múltiples las aplicaciones de este recurso, pero lo más importante es que te permite descargar tu mente de actividades secundarias, permitiéndote mantener tu enfoque y concentración en lo más importante.
No faltes a tus clases
Por mucho cansancio que sientas u ocupaciones que tengas, debes asistir a todas las actividades educativas y además trata de tomar apuntes de todas las clases, sobre todo los puntos importantes que destaquen tus profesores.
Esta práctica te ayudará a recordar las explicaciones, sobre todo cuando tengas que rendir evaluativos, además participar con regularidad en clases te asegurará mejor calificación y abrirá las puertas cuando tengas que pedir algún tiempo adicional debido a verdaderos compromisos con tu trabajo.
Elabora gráficos y ayudas visuales para el estudio
Tomando apuntes en clases te ayudas a recordar las explicaciones docentes, pero además debes realizar cuadros sinópticos, mapas mentales y cualquier otro tipo de recurso visual con los elementos más resaltantes de cada tema, para ayudarte a repasar los contenidos antes de cada evaluación.
Adquiriendo el hábito de realizar este tipo de ayudas semanalmente con cada una de tus materias, estarás haciendo un repaso adicional de los contenidos facilitando su permanencia en la memoria de largo plazo, lo que te dará fortalezas especiales en tus estudios. A la larga este hábito lo podrás trasladar también a otras áreas de tu vida personal o profesional, lo que constituye un gran apoyo para tu memoria.
Disfruta del trabajo
Sin importar el tipo de trabajo que realices siempre encontrarás algunas personas que disfrutan más de su trabajo que otras.
Lo importante es que tú disfrutes de lo que haces, pases tu tiempo en la oficina o en cualquier área que te corresponda en forma agradable y de buen humor, de todas formas si vas a permanecer varias horas al día en ese lugar, ¿por qué no hacerlo con la mejor disposición y buen rostro? No sólo encontrarás un mejor trato y disposición de parte de tus compañeros, sino además te cansarás menos y generarás menos estrés a tu cuerpo.
Deja tiempo para la recreación y el deporte
La vida no sólo consiste en trabajar y estudiar, puedes tener muy buenas relaciones con tus compañeros de escuela o trabajo, pero además debes participar en actividades de socialización fuera de ese ambiente.

Salidas nocturnas, para cenar y compartir algún agasajo o reunión y sobre todo reservar un día a la semana para realizar actividades deportivas te permitirán equilibrar tus emociones y revitalizar tu cuerpo. Mantener una buena condición de salud y tu cuerpo ágil y dinámico será de mucha ayuda para incrementar tu rendimiento tanto en el trabajo como en la facultad.
Sal con tus amigos y familiares
Sin importar cuán cansado estés una salida a caminar o a tomar un helado con algún familiar o conocido te ayudará a relajarte antes de ir a dormir. Durante la jornada laboral vamos acumulando tensión y si no sabemos disiparla termina convirtiéndose en estrés o depresión, por eso es importante distraernos no sólo físicamente sino también a nivel mental y espiritual.
Un encuentro con tus amigos puede convertirse en un trampolín para mejorar tu estado de ánimo y revitalizar tu energía. El plano emocional debe ser cuidado tanto como el físico o la salud corporal, tomar el sol, caminar o sencillamente reir un rato hará mucho bien y generalmente no cuesta nada.
